Falleció a la octava de las 33 puñaladas recibidas

la mujer que falleció a manos presuntamente de su marido en marzo de 2007 en Burriana, recibió hasta 33 puñaladas en apenas unos minutos aunque a la octava ya había perecido. Así lo manifestaron ayer los médicos forenses del Instituto de Medicina Legal de Castellón que realizaron la autopsia al cuerpo de la mujer y que testificaron durante la tercera sesión del juicio contra Aurel G., su esposo, en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Castellón.